El Proyecto busca adaptar en forma participativa, prácticas mejoradas en manejo de suelo y cultivo para la producción sustentable de sandía, por parte de productores familiares en Rivera. La condición natural de los suelos es muy favorable para este tipo de cultivos, en particular por la textura y drenaje interno de los mismos. Sin embargo esta textura y topografía asociada determinan alto riesgo de erosión y pérdida de fertilidad.

En el que el objetivo es identificar y validar prácticas sustentables en manejo de suelo y cultivo para productores familiares en la zona norte.

Estas actividades se desarrollan en el marco del Proyecto Más Tecnologías, financiado con fondos ejecutados por DGDR-MGAP. La coordinación es desarrollada por la Asociación de Pequeños Productores Familiares de Rivera (APPFAM) en conjunto con el INIA y cuenta con el apoyo de la Intendencia de Rivera (IDR) y a través de ella de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP)/ Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD-ART).

El proyecto “+Tecnologías”
El mismo tiene como objetivo, identificar tecnologías innovadoras que ya se estén utilizando por algunos productores de sandías y otras totalmente innovadoras para la zona y generar procesos de adaptación de las mismas a las condiciones de producción de los productores familiares de sandía de Rivera. El carácter participativo de la investigación busca establecer un diálogo sistemático tendiente a solucionar problemas concretos de los productores, involucrándolos en todo el proyecto de investigación, desde su formulación hasta la interpretación de los resultados y la discusión de las soluciones.

Metodologia
Se eligieron cuatro predios y se instalaron cultivos de cobertura (avena negra) en cada predio. Se incorporó barbecho químico para iniciar la preparación de suelo; los canteros fueron diseñados minimizando el escurrimiento superficial, con pendiente controlada. El análisis de suelo demostró la necesidad de aporte de cal además de fertilización NPK para asegurar el desarrollo de la avena y el posterior cultivo de sandía. En dos predios (secano) previo a la siembra de la avena se encanteró en forma definitiva y se sembrará la sandía a mediados de setiembre, previo quemado de la avena con herbicida.

En otros dos predios (riego) se sembró la avena y se incorporó luego con disquera. En la primera semana de setiembre se levantaron los canteros, se cubrieron con mulch y se instaló cinta de gotero para riego localizado. La densidad de plantación en este caso será el doble del sistema en secano. Para las tareas de encanterado, aplicación de mulch y gotero se utilizó maquinaria de INIA elaborada localmente. A continuación se inició la siembra en estos predios. En uno de estos predios, en colaboración con INASE, se instaló un ensayo comparativo de variedades comerciales y parcelas para observación de variedades en desarrollo.

Además, en estos predios regados, se experimentan algunas técnicas para mejorar la precocidad de cosecha y minimizar riesgo de heladas. Es decir, trasplante y cobertura de los surcos con manta térmica en comparación con siembra de semilla y la instalación de coberturas individuales de plástico.

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