El Vicerrectorado de Investigación de la Universidad Católica de Santa María, en Arequipa, puso en marcha para ejecutar un proyecto que permitirá que los agricultores de Majes- Pedregal usen energía y combustible natural, elaborado a base de los desechos de la agricultura como broza de páprika, alcachofa y otros cultivos.

El vicerrector, Gonzalo Dávila del Carpio, informó que se trata de la producción y uso de biometano presurizado como sustituto de combustibles fósiles en el sector agrícola. Este es un combustible que se produce de la degradación de la materia orgánica; es decir de la basura, pero también del estiércol y hasta la sangre del animal por contener mayor concentración de energía.

“La idea es desarrollar en el fundo de la Católica de Majes, una planta de generación de biogás que al eliminar componentes como el ácido sulfúrico, vapor de agua se tenga una mayor concentración del 95% de pureza de metano en un menor tiempo de 25 a 30 días”, explicó.

USOS
El técnico del proyecto, Jorge Castro Ticona, informó que el combustible generado se utilizará en 2 ramas. La primera es a baja presión para producir energía que haga funcionar a una caldera que se usa en la zona rural, así como quemadores, cocinas o calefactores.

La segunda rama está vinculada en generar electricidad y para usar en motores de maquinarias pesadas como tractores o autos con una presurización de 200 bares.
El proyecto piloto en una primera etapa busca beneficiar entre 20 a 50 familias, pero en adelante podría atenderse a más población porque la capacidad del biodigestor es de 10 kilowatts por hora.

El vicerrector de Investigación, Gonzalo Dávila, explicó que el proyecto es financiado por el Programa Nacional de Innovación Agraria (INIA) y está programado para 2 años.