La tecnología representa un gran avance en la investigación con HLB, también conocida como Greening, la peor enfermedad de los cítricos, no conduce a la erradicación de la planta, tienen una alta difusión y afectar a todas las variedades de naranjos.

En la actualidad, el diagnóstico se realiza mediante inspección visual, que además de presentar gran margen de error, sólo permite el diagnóstico después de la expresión de los síntomas, que toma alrededor de ocho meses.

Durante esta fase asintomática, el árbol infectado es una propagación foco de la enfermedad, de acuerdo con el investigador explicó la Embrapa Debora Marcondes Bastos Pereira que coordinó los estudios que condujeron a la del fotón de la fruta cítrica. “La invención puede hacer el diagnóstico asintomático Greening dirigir la hoja con exactitud el porcentaje por encima del 80%”, dice.

Ayuda a los productores a tener bajo control de manera más rápida el Huanglongbing (HLB o greening de los cítricos), detectando la enfermedad antes que aparezcan los síntomas visibles.
Se estima que desde 2005 el HLB ha causado US$4,5 mil millones en daños sólo en el estado de Florida, EE.UU., mientras que en Brasil ha provocado la tala de 27 millones de árboles.
Pasaron casi dos años desarrollando la máquina portátil, que mide la longitud de onda de la luz emitida por las hojas del naranjo para determinar si están infectados, la investigación se llevó a cabo en conjunto con la Dr. Debora Milori de la Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (EMBRAPA).
“Lo que el usuario hace es poner el dispositivo contra la hoja y pulsar el botón de inicio. A continuación, un LED con una longitud de onda específica brilla en la hoja y la máquina mide el retorno de la luz en su espectrómetro”.
“Así obtienes el espectro de la luz emitido por la hoja, y la forma difiere de hojas sanas a hojas sintomáticas o asintomáticas”, añadió.

Castro señaló que, pese a que el dispositivo puede detectar el HLB con un 85-90% de precisión, en comparación con el 30-60% haciendo la inspección visual de los árboles, la mayor ventaja fue lejos la capacidad de detectar la enfermedad cuando el árbol aún no había mostrado síntomas visibles.
“Desde que el árbol se infecta, luego de aproximadamente un año y medio empiezas a ver los cambios en las hojas. En ese momento, el árbol está propagando la enfermedad, pero no tienes ni idea de que está infectado”, dijo.
“Así que, si detectas árboles infectados con HLB en la fase asintomática y los talas, entonces limitas su capacidad de infectar a otros árboles en el huerto”, indicó.

Actualmente, el dispositivo sólo funciona con diferentes variedades de árboles de naranja, pero en el futuro se espera que pueda ser desarrollado para trabajar con otros cultivos de cítricos.
Castro dijo que su plan de negocio se orientó hacia el mercado en todo el mundo, y si el dispositivo se adoptara a gran escala en todas las huertas de cítricos afectados por el HLB, la enfermedad podría controlarse muy rápido.