A causa de los bajos precios de las hortalizas, el usuario de INDAP, Gonzalo Araneda, tomó una buena decisión: dejar el rubro que por años fue el sustento de su unidad productiva y optar por la crianza de ganado caprino.

Antes de iniciar este nuevo camino, su visión del sector criancero estaba relacionada con la subsistencia y asistencialismo. No obstante se propuso, junto a un socio, incursionar en el rubro de manera intensiva y en el poco tiempo que lleva, ya cuenta con 300 cabezas de ganado y ha posicionado sus quesos de cabra en la comuna de Coquimbo. Su capacidad productiva llega a 900 piezas de quesos al mes, que vende a intermediarios que llegan directamente a su parcela ubicada en El Escorial, en el sector Pan de Azúcar.

Junto a ello, a nivel regional destaca por ser el único productor que ha incorporado una máquina especial para amantar a los cabritos recién nacidos, la que se encarga de suministrar un sustituto lácteo que permite que la leche de la madre sea destinada completamente a mantener la producción de quesos.

El criancero enfatiza que esta innovación le ha significado entregar un mejor producto, pero sobre todo resalta que el sustituto lácteo representa solo un 35% del costo habitual, posibilitando una producción de queso de cabra mucho más económica. “Hasta este momento la experiencia ha sido excepcional, la verdad es que las ganancias diarias han sido extraordinarias. Además, acortamos los tiempos porque proyectamos estar destetando cabritos a los 30 días, en comparación cuando lo dejamos con la cabra que son 2 meses y medio”.

Al respecto, Araneda precisa que “es a base de leche bovina, viene con mayor cantidad de energía de la que le aporta la cabra y con todos los suplementos minerales que requiere el cabrito. Sin duda ha sido un tremendo avance”.

Para Tonya Romero, jefa de la unidad de Fomento de INDAP Coquimbo, el caso del criancero de Pan de Azúcar es un ejemplo para aquellos usuarios que puedan tener reticencia a implementar nuevas tecnologías.

“Vemos que está marcando la pauta, porque consigue un mejor producto y a la vez sus costos de producción disminuyen. La idea es que se difundan estas iniciativas y que más usuarios se motiven para adquirir nuevas tecnologías”.

En esa línea el mismo usuario de INDAP agrega que “hay que atreverse a innovar dentro de las capacidades y condiciones que cada uno tiene. Hay muchas en el mercado, tanto a nivel nacional como también internacional, que debemos adaptarlas para el beneficio de nuestra propia explotación, porque estas apuestas dan sus frutos”.

Para seguir enfatizando la incorporación de nuevas herramientas de trabajo, se prevé que equipos técnicos de otras comunas y dirigentes del sector caprino de la región de Coquimbo visiten el predio del criancero, no solo para que ver el funcionamiento de la máquina amamantadora, sino que también conozcan el proceso semi-estabulado que ha generado, que se caracteriza por estar construido en su mayoría con materiales reciclados.