Su aplicación como biofertilizante en plantación de maíz aumentó la productividad hasta 1.200 kilos por hectárea.

La intensificación de la ganadería en sistemas confinados de engorde bovino, conocidos en Argentina como feedlot, deriva en el aumento y la concentración de los efluentes. Por esto, técnicos del INTA aprovechan los residuos y en su uso como biofertilizante para mejorar la calidad del suelo y el rendimiento de los cultivos: aplicado en maíz determinó que rinde hasta 1.200 kilos más por hectárea.

Lisandro Errasquin, especialista de esa unidad del INTA, aseguró que la intensificación y concentración de la producción genera como consecuencia el problema de la acumulación de efluentes líquidos y sólidos. “Buscamos aprovecharlos como insumo productivo, porque representan un excelente oportunidad para usarlos como enmiendas orgánicas”, señaló.

El uso de efluentes como fertilizante en plantación de maíz aumentó la productividad del cultivo.
Los residuos de los sistemas confinados de engorde bovino aportan altos contenidos de materia orgánica, fósforo y nitrógeno; su distribución en el lote, contribuye a la disponibilidad de estos nutrientes, claves en los sistemas de producción agrícola extensivos, y a la mejora de las propiedades físicas del suelo.
Para Alejandro Saavedra, especialista del INTA, el destino final más económico para reponer nutrientes es su aplicación al suelo. “De esa forma, el productor reduce notablemente el costo de las aplicaciones de fertilizantes minerales”, aseguró Saavedra para quien: “En los residuos tenemos una oportunidad para agregar valor en origen y contribuir a la sustentabilidad del sistema”.

El establecimiento cuenta con un sistema intensivo de engorde bovino con una capacidad de encierre de 6.000 cabezas. Además, una parte de la superficie se destina a la producción de maíz y soja.
La integración de la producción agrícola con el engorde a corral de bovinos es una excelente alternativa para agregar valor a los granos en origen.

Por esto, “planteamos su aplicación en lotes de producción de granos o pasturas”, dijo Errasquin y agregó: “los residuos de estos sistemas representan una oportunidad debido a que pueden utilizarse como biofertilizantes de calidad para el suelo”.

Gestión de los sistemas
La integración de la producción agrícola con el engorde a corral de bovinos es una excelente alternativa para agregar valor a los granos en origen. “No sólo es una oportunidad porque se transforma proteína verde en roja, sino que además, disminuye el impacto del flete y genera mano de obra local”, aseguró Saavedra, para quien “estos sistemas tienden a ser más sustentables ya que parte de los nutrientes que van con los granos vuelven al suelo en forma de biofertilizantes generados por el feed lot”.