Nuestro país participa en el encuentro más importante de la industria biotecnológica, la Convención Internacional BIO 2016, en San Francisco, Estados Unidos. La exposición reúne a los principales actores del sector en más de 1800 stands, donde la Argentina dijo presente con un pabellón de 457 metros cuadrados que agrupa a 26 empresas, cámaras, universidades e instituciones del sector científico-tecnológico nacional.

En la BIO 21 empresas y tres start up especialmente invitadas por el Ministerio –Neogram, Antigena y mAbia Labs, se encuentran mostrando sus trabajos y vinculándose con actores estratégicos para dicho sector industrial.

La muestra fue organizada de manera conjunta por los ministerios de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Relaciones Exteriores y Culto y la Fundación ExportAr.

En representación del Ministerio de Ciencia viajó el subsecretario de Políticas, Ing. Jorge Aguado. Además, el embajador argentino en Estados Unidos, Martín Lousteau, realizó una recorrida por el pabellón nacional y dialogó con los representantes de las empresas. “Es un orgullo poder estar acompañando al conocimiento argentino en biotecnología en esta convención internacional y mantener la participación del Ministerio”, afirmó el Subsecretario. También se refirió a las start up patrocinadas por la cartera científica y estimó que “estos tres emprendimientos van a la búsqueda de vincular los trabajos de sus investigadores con el sector productivo. Nuestro país está viviendo un gran momento de apertura al mundo, con muchas nuevas oportunidades, y ellos demuestran lo preparado que estamos en materia de ciencia, tecnología e innovación y, en particular, de biotecnología”.

Neogram es una empresa conformada por Anabella Fassiano y Camila Petignat, quienes cursaron sus estudios en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su desarrollo es Gramax, una pastura subtropical de la variedad Grama Rhodes mejorada molecularmente para aumentar su calidad nutricional. Su atributo principal es una mayor digestibilidad, que permite incrementar la eficiencia conversión de pasto a carne o leche, generando un impacto positivo en dos aspectos: aumento de la productividad ganadera y al mismo tiempo disminución de la huella ambiental.

“Estamos muy contentos de que el Ministerio nos haya elegido para participar de este evento. La BIO es una gran oportunidad, porque nos permite tener visibilidad frente a empresas de todas partes del mundo e iniciar vínculos que potencien nuestro crecimiento”, comentó Anabella Fassiano, socia de Neogram.

Antigena surge como un emprendimiento de base tecnológica que tiene por objeto acompañar la emergente industria de bioterapéuticos a partir de la producción de insumos y principios activos. Sus socias, Luz Cosaka y Ludmila Frate, biotecnólogas egresadas de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQUI), tienen como principal proyecto a ResinA, que comprende tanto a la proteína recombinante A como a una matriz porosa, materiales que ofrecen soporte y estructura para la confección final de una columna cromatográfica de purificación de anticuerpos.

Su fin es generar una plataforma tecnológica que permita sustituir importaciones de un producto de alto valor agregado y alto interés en una industria en auge, destinada a laboratorios de investigación y centros de diagnóstico clínico, entre otros clientes potenciales.

El MINCYT promueve la biotecnología como área estratégica por su potencial económico y su relevancia social a escala regional y mundial. Su capacidad para incorporar conocimiento a la generación de bienes y servicios, así como la posibilidad de enfrentar de forma innovadora los nuevos desafíos productivos de manera sustentable, representan procesos de cambio estructural en la ciencia y factores novedosos tanto en el esquema productivo del país como en la calidad de vida de sus habitantes.

Actualmente en Argentina existen 201 empresas dedicadas a la producción de productos biotecnológicos. Según datos de 2014, las ventas de dichos productos alcanzaron los 17.262 millones de pesos.

La inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) en ese año sumó 690 millones, mientras que el número total de investigadores, técnicos y personal dedicado a I+D en dicho rubro contabiliza unas 1.099 personas. Además, el total del gasto de I+D en biotecnología sobre total de ventas de productos biotecnológicos fue de un 4%.