La ganadería ovina tiene un gran potencial en La Araucanía, ya que es un rubro tradicional a que se dedican algunos productores, principalmente pequeños. Sin embargo, existen limitantes que afectan su desarrollo y productividad como es la tasa de preñez de las ovejas y el manejo.

“Una vez encastada y teniendo la posibilidad de conocer la preñez y más aún el número de crías en gestación, es posible dedicar un manejo diferenciado a las ovejas cuando éstas gestan una cría única, mellizos o más crías. Con ello se puede mantener a las ovejas en buen estado según sus requerimientos y obtener un mayor número de crías al destete.

En este escenario, es importante contar con herramientas que apoyen este proceso”, dijo el Dr. Adrián Catrileo, especialista de INIA Carillanca y coordinador de la actividad.

En este caso, la ecografía para detectar preñez es una técnica que ha venido ganando popularidad e interés entre profesionales dedicados al rubro ovino. En este contexto INIA Carillanca desarrolló un curso de ultrasonografía ovina, con el objetivo de actualizar conocimientos y practicar la técnica a través de especialistas en la materia.

“Fue un curso exitoso, ya que contamos con la participación de profesionales jóvenes muy entusiastas, quienes además tuvieron la oportunidad de intercambiar sus experiencias. A través de esta actualización y práctica, los profesionales podrán dar un mejor servicio a los productores que atienden y esperamos que el rubro ovino gane con esto una mayor productividad, acotó Catrileo.

“Entrenamos a un grupo de profesionales y técnicos en el uso de la ultrasonografía, como una herramienta diagnostica que permite diferenciar ovejas preñadas de secas o preñeces múltiples.

La ventaja de esto, es que permite maximizar la rentabilidad de los planteles ovinos y además utilizar mejor los recursos forrajeros en el campo”, comentó Víctor Hugo Parraguez, Médico Veterinario y profesor titular en la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile.

Por su parte, el Dr. Francisco Sales, Médico Veterinario de INIA explicó que el curso buscó privilegiar a profesionales que trabajan con agricultura familiar, considerando que este tipo de tecnologías es posible incorporarlas en pequeños productores que siempre tienen problema para hacer un buen manejo nutricional y manejo de los animales.

“Sobre todo porque la mortalidad de corderos al parto es muy alta y el uso de ecografía permite diagnosticar, hacer un buen manejo y salvar corderos, lo que redundará en una mejor rentabilidad y calidad de vida en el campo”, señaló.

En este curso participaron 12 alumnos, profesionales de distintas regiones del país, quienes valoraron lo entregado por sus capacitadores. “Fue un curso muy bien diseñado y que nos permitió aclarar dudas no resueltas sobre la ecografía. Sin duda nos ayudará a resolver problemas que tienen los agricultores para diagnosticar, como por ejemplo mellizos en distintas razas ovinas, pariciones y tiempos, además de formular un programa para que nazcan con mayor peso al parto. Personalmente, no manejaba estos antecedentes”, señaló la Médico Veterinario Macarena Villar de Río Bueno.

Finalmente, Amory Rosales Médico Veterinario de Coronel, valoró el curso por su nivel práctico. “Creo que ver estructuras que antes no se podían localizar a través de la ecografía es importante. Es muy distinto el ecógrafo portátil que conocemos a los equipos con los que trabajamos en este curso. Seguro que ahora podremos realizar mejores diagnósticos y tomando medidas concretas en caso que tengamos, ovejas uníparas, melliceras que necesiten mejor alimentación, o aquellas ovejas que se encuentran secas”, explicó.