El Patio de comida es un centro de alimentación fundamental dentro del nuevo esquema de la ganadería, ya sea para tambo o para feedlot, sistemas que son los que mayor consumo hacen de los forrajes conservados, ya sea el silaje, henos, o los distintos subproductos que se usan para elaborar la dieta.

Los que se incluyen dentro del mixer y que se usan para dar de comer a los animales dentro de un comedero.
El tema de la organización es uno de los grandes problemas que se tienen a la hora de preparar el alimento, y ese es un cuello de botella ya que Argentina en los últimos años ha crecido mucho en el tema de ganadería, y sobre todo en lechería, lo que se denomina “tecnología de insumo”.

En el país se venden más de 1000, acoplados mixer, se ha incrementado mucho el uso de palas, o tractores pala, o pala autopropulsada. Muchos establecimientos tienen un operario exclusivo, que se llama “mixero”, que hace el trabajo de preparar la ración, también se trabaja con balanzas que están totalmente automatizadas que van indicando cuanto hay que colocar de cada ingrediente, todo esto con el objetivo de generar una dieta lo más balanceada y uniforme posible, que haga que cuando el animal la consuma, esté muy bien sincronizado tanto la energía como la proteína.

Se ha mejorado mucho toda esa “tecnología de insumo”, aplicando lo que es “tecnología de proceso” que significa, ni más ni menos como se van usar todas las herramientas, además de ordenar lo que es a disposición de los alimentos en una zona organizada exclusivamente para hacer más eficiente la alimentación animal.
La desorganización en la disposición de los distintos elementos usados para armar la dieta, además de las herramientas, hace que se tengan los silos confeccionados por un lado, los rollos en otro, todo lo que se compra externamente como granos o expellers de los distintos subproductos en un galpón lejos de los silos y los rollos, lo que hace que se pierda mucho tiempo en el preparado de una ración.

Normalmente, cuando se habla de cargar un acoplado mixer, se comienza a trabajar primero cargando los objetos más voluminosos y menos pesados, como puede ser el heno, después se pasa al silaje, terminando con los concentrados o los granos que son los más pesados.

El problema más grande es que por ahí el heno o la moledora está en un sector del campo, por los que hay que ir y cargar al lugar, los silos se cargan en otro lugar que quedó cómodo porque se confeccionan los silos cerca del lote donde ese año se definió que se iban a hacer reserva de maíz, sorgo o pastura, cargando por último los concentrados.

La ineficiencia sumada a la desorganización hacen que en vez de tardar 40 minutos que es el tiempo óptimo que se promulga desde INTA, se tarde en muchos casos 60 minutos o un poco más a lo largo de toda la preparación. Si el proceso se hace de forma organizada y se ahorran 10 minutos de esos 60.

Además la eficiencia de ser ordenados y tener todos los ingredientes cerca y hacer una carga mucho más rápida, posibilita liberar al operario para otra actividad, y a su vez se reduce el gasto del combustible y la amortización que hoy en día es un gasto clave.