Investigación. El antiparasitario, denominado Compuesto Alfa, evita anemia, abortos, infertilidad y baja en producción de leche del ganado y su patente está en proceso. Este microorganismo cuesta al país 400 millones de pesos anuales en atención a animales enfermos, tanto vacas como ovejas

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrolló un nuevo compuesto para combatir los parásitos más agresivos que atacan al hígado de vacas y borregos y que provocan anemia, abortos, infertilidad y pérdida de producción de leche. La enfermedad se llama fasciolosis y es provocada por un parásito de nombre Fasciola hepática. Estos microorganismos cuestan al país 400 millones de pesos anuales en atención a animales enfermos, en 29 estados.

Las dos mayores ventajas de la innovación de la UNAM, que por el momento sólo se ha dado a conocer como Compuesto Alfa, es que destruye a parásitos que desarrollaron resistencia a otros medicamentos. Además, se logró que el nuevo compuesto sea soluble en agua, lo cual no es posible en otros antiparasitarios y ahora ayuda a que se pueda inyectar en lugar de administrarse por medio de una sonda, lo cual es más caro y lento.

Este es un proyecto donde se reúne el trabajo de los doctores Rafael Castillo Bocanegra y María Alicia Hernández Campos, de la Facultad de Química, así como los doctores Froylán Ibarra Velarde y Yolanda Vera Montenegro, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia como, además del estudiante de doctorado Miguel Ángel Flores Ramos, quien logró solubilizar en agua el Compuesto Alfa.

“El haber creado una molécula soluble en agua facilita el tratamiento a los animales porque es mucho más fácil inyectar a un animal que darle por sonda y se reduce la dosis”, indicó, en entrevista exclusiva con Crónica, el doctor Rafael Castillo Bocanegra.

“La Fasciola es un parásito que se aloja en el hígado y el compuesto de nosotros puede pasar al hígado fácilmente y ahí es donde ejercen su acción. Son tan potentes que sólo el 5% de lo que se administra llega, actúa y mata a los parásitos. Se absorbe bien y ejerce su acción con seguridad”, agrega el profesor e investigador de la Facultad de Química de la UNAM.

PARÁSITO ESPINOSO

En México, la parasitosis del tipo fascilosis se ha diagnosticado en 29 estados y se destinan 400 millones de pesos anuales para atender animales afectados en diversas regiones templadas o tropicales del estado de México, Chiapas, Tabasco, Veracruz, Sinaloa, Hidalgo y Tamaulipas, entre otras regiones.
El padecimiento se debe a la ingesta de diversos vegetales acuáticos —y algunos terrestres— crudos, así como agua alterados por metacercarias, que es la forma infectiva del parásito. Ésta invade al ganado cuando come pastura contaminada, llega al intestino y de ahí migra al hígado.

“Para que pueda estar alojado en el hígado, este parásito tiene espinas y con esas se agarra. Este compuesto desarrollado en la UNAM le quita las espinas al parásito y ya no se puede detener. También tenemos estudios realizados con el mismo compuesto y hemos observado que cuando el parásito se expone a esta sustancia, al día siguiente quedan destruidos todos los huevecillos y el aparato reproductivo de los parásitos es destruido. Entonces, la Fascional hepática ya no se puede agarrar, no se puede reproducir y eventualmente termina en la muerte” detalló el doctor Castillo.

Una característica química muy importante de este medicamento antiparasitario que desarrollaron los universitarios es que el núcleo principal del compuesto es parte de una molécula que el organismo reconoce (es parte dela vitamina B12) y por lo tanto no genera rechazo, esto aporta gran seguridad

TRANSFERENCIA A LA INDUSTRIA.

Actualmente el grupo trabaja en determinar cuál es la dosis óptima porque en las pruebas preliminares se redujo tres veces la cantidad de medicina antiparasitaria que se necesita inyectar, en comparación con la cantidad que se tendría que dar al animal por sonda, vía oral. Pero la dosis exacta está por determinarse, así como el tiempo en el que la leche y carne del animal pueden ser consumidos después del tratamiento.

En su fase más cercana a la transferencia a la industria, el proyecto denominado “Nuevos compuestos hidrosolubles derivados del bencimidazol, útiles para el tratamiento de la fasciolosis”, fue el primero de los 10 reconocidos por el Programa de Fomento al Patentamiento y la Innovación (PROFOPI), una iniciativa de la Coordinación de Innovación y Desarrollo (CID) de esta casa de estudios para vincular desarrollos científicos con la sociedad y la industria.

El doctor Rafael Castillo Bocanegra dijo que los investigadores de su grupo de la UNAM buscan atacar a enfermedades que inciden en la pobreza, como las parasitarias, que afectan a las personas y al patrimonio que representan sus animales, porque la Organización Mundial de la Salud (OMS) las considera “enferemdades huérfanas” ya que no son investigadas por los grandes laboratorios químicos y farmacéuticos al no representar ganancias atractivas por el perfil socioeconómico de los beneficiarios.