El profesor Ingo Dreyer, de la Escuela de Bioinformática de nuestra Corporación, junto a investigadores de la Universidad de Würzburg, Alemania, realizaron un estudio que busca esclarecer cómo las plantas se comunican mediante señales eléctricas. La investigación fue publicada por la revista científica “Trends in Plants Science”, de Alemania.

Los académicos describieron que hay señales activadas ante la existencia de frío o lesiones, las cuales se transmiten a través del floema, que es el tejido vivo que transporta los nutrientes en las plantas. Los científicos señalaron que por este tejido también circula información, la cual viaja en forma de impulsos eléctricos motivados por efecto de influencias externas a estos organismos. Si bien hay evidencia sobre estos mecanismos vegetales, el grupo de investigadores logró nuevos resultados en relación al procesamiento y la transmisión de datos bajo la influencia del frío y el daño.

En el sistema modelo de investigación —con plantas Arabidopsis— se observó que en respuesta a ambos estímulos, hay electricidad emitida que no se restringe sólo a las zonas afectadas. Es decir, las señales variaron en función de si había frío o un corte. Ante un daño en la planta se generaron pulsos lentos por varios minutos. En tanto, la baja temperatura motivó pulsos de 15 segundos con una amplitud de hasta 100 milivoltios (mV). Para los científicos esto constituye un indicio de que esas señales codifican información.

Para lograr este resultado usaron insectos áfidos (parásitos) como bioelectrodos. Se trata de la tecnología EPG (siglas de Electrical Penetration Graph) que permite crear un circuito entre el áfido y la planta. Para esto se inserta un electrodo en el suelo de una planta en maceta, y otro se conecta al insecto con un filamento de oro. Cuando el áfido penetra el tejido de la planta (lo succiona), se cierra el circuito y se obtiene un cambio de tensión: la señal EPG.

Esta técnica es usada sólo para medir la capacidad de succión de estos parásitos en la planta, ahora también se utiliza para estudiar la propagación de señales eléctricas (o potenciales de acción) en el floema, la utilización de bioelectrodos posee ventajas en comparación a métodos alternativos —como los electrodos de superficie y micro electrodos— que pueden distorsionar la señal. Con los bioelectrodos los científicos tienen un método para detectar la transmisión de microelectricidad en el floema, pero todavía hay muchas preguntas por resolver.