Indura, empresa enfocada en el rubro de los gases, incorporó la innovación a su estrategia corporativa. Formó un equipo multidisciplinario para crear soluciones, productos y servicios buscando diferentes aplicaciones de sus gases.Su foco está puesto en las industrias vitivinícola y salmonera.

Cristián Arriagada, jefe de Innovación, comenta que lanzaron dos innovaciones para el sector del vino que están siendo adoptadas por grandes firmas.

La primera es un sistema de enfriamiento en base a CO2 (dióxido de carbono), que permite congelar la película superficial de la baya, elevando la calidad de los vinos. Esta solución demandó una inversión de $ 120 millones, a través de un trabajo conjunto entre Indura, la Universidad Católica, Viña Undurraga y la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).

El desarrollo perfecciona la extracción de compuestos aromáticos en el proceso de vinificación, mejorando la calidad en vinos de gama media y alta, diferenciándose del método tradicional que utiliza nieve o hielo seco en forma directa sobre la baya”, explica Claudia Sánchez, subgerente de Negocio Vitivinícola de Indura.

La segunda es un sistema que inyecta nitrógeno en estado líquido para la inertización en botellas de vino -creando una capa protectora de gas-, y que puede ser utilizado en productos con tapa rosca, con esta innovación se busca proteger los compuestos propensos a la oxidación, manteniendo la calidad y duración del brebaje.

Oxigeno para salmones
En su línea de negocios acuícola adaptó su sistema de oxigenación de agua dulce para ser usado en el mar.
Un avance, que enfrenta el problema de la falta y oscilación de los márgenes de oxígeno que se da en las aguas producto de sedimentos y de condiciones climáticas desfavorables, las que afectan la producción del salmón.

La solución considera un estanque flotante con oxígeno en estado criogénico (a menos de 100 grados celsius) y en plataformas cercanas a los centros de cultivo.

A través de cañerías se transporta el oxígeno convertido nuevamente a estado gaseoso hasta las jaulas con salmones, allí se aplica al agua con difusores en profundidad, generando burbujas de oxígeno que la enriquecen con el gas necesario”, detalla Fernando Sáenz-Laguna, subgerente de Negocio Acuícola de la compañía.

Hoy este sistema está en 16 estanques con salmones, los que “en condiciones óptimas mejoran su alimentación y crecimiento, además de disminuir los niveles de mortandad de los peces, todo esto con menos alimento”, sostiene Sáenz-Laguna