Permite controlar la plaga del algodón y representa una innovación simple, de bajo costo y ambientalmente segura, permite capturar hasta el 70% de los picudos que asolan plantaciones de ese cultivo.

El desarrollo obtuvo la patente en la Argentina y en Colombia, se denomina T.O.M.I. y arremete contra lo que se considera una de las plagas más importantes del algodón en América.

El picudo fue detectado por primera vez en la Argentina en 1993 y, desde entonces, se extendió a gran parte de la región algodonera del país.
Ahora, para su monitoreo y control, técnicos del INTA Sáenz Peña, Chaco, desarrollaron un dispositivo nacional de captura masiva para su observación y control a base de feromonas.

Se trata de una innovación sencilla de construir, de bajo costo y ambientalmente segura y en tanto Iván Bonacic Kresic -técnico del INTA Sáenz Pena (Chaco) y creador de la innovación- la nueva trampa de observación mata insectos (T.O.M.I.) destacó que fue desarrollada con materiales nacionales.

“Tiene un costo bajo y es muy efectiva con una capacidad de captura de picudos que alcanza el 68,9 % respecto a las trampas de cono importadas de Estados Unidos”, dijo.
Entre las numerosas ventajas, Bonacic subrayó que es “ambientalmente segura” ya que el abrojo impregnado de veneno se encuentra dentro de la trampa y fuera del alcance de niños, animales de granja y otros insectos benéficos.