La Sociedad Aconcagua Gourmet, integrada por usuarios INDAP, procesa tres mil kilos diarios de aceitunas gracias a la única almazara móvil que existe en el país
Para los antiguos hebreos, el aceite de oliva era símbolo de prosperidad, bendición divina y alegría, que es precisamente lo que por estos días están viviendo los 28 socios que integran la Sociedad Aconcagua Gourmet, la mayoría de ellos usuarios de INDAP, que reconocen la nobleza de estos centenarios árboles que al tener las condiciones climáticas adecuadas vuelven a producir sin perder la calidad del fruto.

ALMAZARA MÓVIL

Maquinaria especializada en la extracción de aceite de oliva. Se trata de la única almazara móvil que existe en el país y que fue traída desde Italia y a la que se postuló a través de un proyecto FIA.

La instalación pudo utilizarse en toda su capacidad gracias a un proyecto INDAP, hace un par de meses, de un generador para poder echar a andar la moderna maquinaria. “En poco tiempo nos salió el generador que nos hacía mucha falta para hacer producir nuestra almazara móvil, así que estamos muy contentos. Esta máquina nos permite moler tres mil kilos diarios de aceitunas. Tenemos materia prima así que hacemos hartos litros de aceite al día.

La máquina tiene una parte donde lava la aceituna, otra donde pasa a la molienda y al final sale el aceite listo”, asegura Hector Herrera.
Y tal ha sido el éxito de producción de esta sociedad que bajo la marca “Aconcagua Gourmet” ya están distribuyendo parte de su producción al reconocido Hotel y Spa Termas de Jahuel, a supermercados de la zona y a clientes directos.

Estos olivicultores de Jahuel dicen que su producto estrella es el aceite de oliva y la pasta de aceitunas, a las que agregan especias como el tomillo, orégano, ajo, merkén, albahaca y romero que los transforma en una delicia culinaria y que otorga un especial sabor y aroma a este producto gourmet.