La Universidad Autónoma Chapingo, a través del Centro de Valoración y Transferencia de Tecnología Agropecuaria (Cenvytt), aplica nuevos métodos de biorremediación que permiten incrementar en 30% la producción de cultivos, ante las pérdidas registradas en la producción de sorgo, café, frijol, mango, hortalizas y maíz producidas por las plagas ergot, gusano cogollero y pulgón amarillo en el estado de Nayarit, en el municipio de Tecuala, una pérdida total de 9,000 hectáreas en el cultivo de sorgo.

Al respecto, los investigadores responsables Antonio López Escobedo y J. Jesús Quiroz Mora, consideran que el proceso aplicado se basa en la tecnología que transforma los esquilmos con alto valor nutricional, mediante biodigestores anaeróbicos y la adición de consorcios bacterianos.

Lo anterior, permite conducir el proceso metabólico, y con ello obtener metabolitos secundarios accesibles, de fácil asimilación para las plantas, obteniendo como resultado un producto polifuncional muy versátil, que puede contener bacterias fijadoras de nitrógeno, bacterias que solubilizan el fósforo, antagonistas de plagas, enfermedades, además de ser inductores de tolerancia a rayos UV, sequía, sales y hormonas.
En particular el doctor Quiroz Mora destaca que con el uso de esta tecnología, una empresa que exporta mango Kent a Estados Unidos, Canadá, y Europa, logró elevar 30% su producción, aunado a la inocuidad del producto; además de que los costos de fertilización, control de plagas y enfermedades se redujeron también 30%.
En el caso del sorgo, se logró reducir 50% el uso del tractor y de la sembradora de precisión o la tradicional de caja, adaptadas para la inyección de líquidos al momento de la siembra, lo que conlleva a una disminución significativa en los costos de producción, además de disminuir el arado y la emisión de gases de efecto invernadero, generada por el consumo de diesel.

Por su parte, el doctor López Escobedo plantea que la inyección de materia orgánica, enriquecida con nutrientes y consorcios bacterianos, permite el desarrollo adecuado de cultivos; la posterior aplicación de productos biorracionales polifuncionales de manera foliar, garantizar el desarrollo de las plantas: ’Con esta acción se estima que para este año la cosecha rondará las 8 toneladas de grano por hectárea en las parcelas establecidas con los productores cooperantes’.

Ambos investigadores comentaron que la bioremediación contribuye a frenar la degradación del suelo, el agua y el aire, al limitar los gases de efecto invernadero entre ellos el amoniaco y el óxido nitroso; antagonizar con éxito contra plagas y enfermedades, así como alcanzar una adecuado balance nutricional, sin descarga y residualidad de sustancias dañinas al consumidor.