El Laboratorio de Calidad de cereales y oleaginosas tiene por funciones las de brindar información sobre calidad de granos de los cultivos de trigo, colza, lino y soja. Colaborar con otros grupos de trabajo internos en el INTA Paraná, aportando resultados con análisis sin costo, ya sea través de líneas de investigación básica y aplicada dentro de Proyectos Regionales y Nacionales.

“Trabajamos en tres líneas de investigación las cuales son la caracterización química, tecnológica y reológica de genotipos y variedades comerciales de cereales de invierno adaptados a distintos territorios. También estamos trabajando en la determinación de extracto etéreo y perfil de ácidos grasos en distintos tipos genotipos de oleaginosas y también en la caracterización química, reológica y tecnológica de líneas inéditas dentro 01del programa de mejoramiento local”, cuenta Maricel Gallardo.

La especialista indicó que “En trigo trabajamos en lo que es caracterización electroforética de la composición de subunidades de gluteninas de alto peso molecular. También estamos trabajando en la caracterización de bloques de gliadinas por presencia de ausencia de translocación de centeno. Medimos volumen de sedimentación. Evaluamos el desempeño de la masa, mediante el mixógrafo, midiendo no solamente el tiempo de desarrollo, sino también lo que es estabilidad durante el amasado y la tolerancia al sobreamasado. Además con tecnología NIRS medimos proteína, humedad, actividad de agua, cenizas y gluten”.

Gallardo indicó que determinan mediante tecnología NIRS extracto etéreo y perfil de ácidos grasos, característicos de cada uno de ellos. En soja también determinan proteína, extracto etéreo y humedad.

“El equipo NIRS adquirido el año pasado es última tecnología. Presenta un rango de escaneado de 400-2500 nm, que permite proporcionar resultados estables y fiables cuando realizamos mediciones en las muestras ya sea entera o molida. Tiene una resolución de 0,5 nm. Tenemos 4.200 datos por cada muestra, lo que nos posibilita obtener un valor en muy poco tiempo. Eso es algo maravilloso. Seguimos trabajando en el ajuste y la calibración del equipo para obtener un rendimiento óptimo”, indicó Gallardo.
Por ahora el Laboratorio de calidad de cereales y oleaginosas realiza trabajos dentro del INTA.

“Como laboratorio de calidad y de acuerdo a los resultados obtenidos creemos que para lograr un proceso eficiente de calidad, es necesario, no solo trabajar con una infraestructura física adecuada, tecnología de punta, sino también contar con los recursos humanos competentes”, finalizó Gallardo.