La producción de uva en Fresnillo se ha convertido en un referente para la elaboración de vino artesanal en distintos estados de la República Mexicana, A la fecha son más de 10 mil litros de distintos tipos de vino tinto los que ha producido la empresa fresnillense, actividad con la que anualmente se generan 12 mil 100 empleos.

Manuel Perales Gutiérrez, representante de la organización La Pradera, Unidos por la Agricultura, informó que son 35 productores de vid los que forman parte de este gremio y desde sus inicios impulsaron este proyecto con el objetivo de darle un valor agregado a la uva que cosechan cada ciclo agrícola.

Son 110 hectáreas en las que producen la uva necesaria para preparar este vino que no sólo ha sido comercializado en la cabecera municipal, las 258 comunidades y los otros 57 municipios de Zacatecas, sino en otras regiones del país, como Mazatlán, Culiacán, Mexicali y Chiapas.

La empresa está ubicada en el ejido Carrillo, poco antes de llegar a la comunidad Eréndira, donde de febrero a septiembre de cada año trabajan desde la plantación del producto hasta la elaboración del vino tinto para comercializarlo.

Son productores fresnillenses los que trabajan en el proceso para la fabricación del vino, quienes habitan principalmente en las comunidades San Gerónimo, Colonia Hidalgo, Matías Ramos, Carrillo y las aledañas a éstas.

El proceso consiste en la plantación, poda, deshidratación, riego, fumigación, corte y cosecha, con el objetivo de tener una buena producción y obtener los recursos económicos necesarios para los gastos familiares.

Perales Gutiérrez precisó que para obtener un producto de calidad se requiere un proceso adecuado, pues una vez cosechada la uva, se muele el producto, para después dirigirlo a los tanques de fermentación, posteriormente al prensado de uva y al final se deposita en un tanque de almacenamiento para su maceración y sedimentación. Después de ello, se requieren de seis a ocho meses para envasar, etiquetar y distribuirlo.

Para la elaboración de este producto, los integrantes de la cooperativa recibieron asesorías del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), así como productores de Coahuila, además del apoyo con equipo y maquinaria del Fideicomiso de Riesgo Compartido (Firco).