Su nombre oficial es la Cámara Global de Semillas de Svalbard, pero popularmente se conoce como la “Bóveda del Fin del Mundo” y está oculta a 120 metros de profundidad en una montaña del archipiélago noruego de Svalbard, en el Ártico. Esta cámara conserva en su interior más de 800.000 muestras de más de 4.000 especies de semillas de 231 países que podrían ser utilizadas en caso de una catástrofe mundial. Sin duda se trata de un lugar misterioso, pero de gran importancia para la ciencia y la subsistencia humana. Precisamente, uno de sus fundadores el Dr. Roland von Bothmer estará en la región de Coquimbo para participar en un Seminario Internacional de Recursos Genéticos y Cambio Climático organizado por el Centro Regional de Investigaciones INIA Intihuasi.

Roland von Bothmer es el representante oficial de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard (Svalbard Global Seed Vault) en Noruega, lugar donde se conservan las semillas de los recursos genéticos del mundo. Sus principales áreas de investigación se han orientado en el campo de la taxonomía, filogenia y las relaciones genéticas de especies vegetales; del cultivo de plantas (especialmente en pre-fitomejoramiento), de la diversidad genética de plantas silvestres y cultivadas; y de la conservación y utilización de los recursos fitogenéticos.

Pedro León, Encargado del Banco Base de Semillas de INIA ubicado en Vicuña, destaca la presencia de von Bothmer en la zona y hace un llamado a participar del seminario internacional, a modo de aprovechar la experiencia del experto internacional en temas de resguardo genético. “Estamos muy entusiasmados por tener con nosotros a un científico de la talla del profesor von Bothmer y decidimos hacer este seminario para mostrar la importancia de la conservación y mejoramiento de nuestros recursos genéticos que en Chile son cuantiosos. En el banco de Vicuña albergamos casi el 25% de nuestra flora nativa chilena, que equivalen a 1.190 especies, y esperamos para el 2020 que la mitad de la flora nacional esté protegida. Es un trabajo muy valioso y por eso invito a todos a acudir a este seminario y conocer este trabajo que realiza INIA”, apuntó Pedro León.

Al igual que en la Cámara de Semillas de Svalbard en el Banco Base de Vicuña las semillas se almacenan a temperaturas de -20 °C y con cerca de 5% de contenido de humedad. Estas condiciones son las definidas para conservar semillas en el largo plazo. Junto con el Banco Base, el INIA también posee otros cuatro Bancos Activos en las regiones Metropolitana, Biobío, La Araucanía y Los Lagos. Todos ellos son responsables de la conservación de más de 60 mil muestras de semillas y germoplasma (polen, esqueje, bulbo o papa) de especies frutales, hortícolas, forrajeras, leguminosas, papas y cultivos.