Después de 30 años de su colección de la naturaleza, una nueva especie de planta fue descubierta y catalogada por la ciencia. Se encuentra sólo en el Pantanal, la Ipomoea pantanalensis JRIWood y Urbanetz habían sido depositados en la década de 1990 por el investigador de Embrapa Pantanal (MS) Arnildo Pott, ahora retirado, que se almacena en el herbario de ese centro de investigación. Dos ejemplares de la nueva especie se recogieron por Pott y fueron catalogados como de las especies conocidas ( subrevoluta Ipomoea y Ipomoea eméticos ).

El encuestador John Wood, de la Universidad de Oxford, Reino Unido, visitó el herbario de Brasil y se dio cuenta de que el material almacenado no se corresponde con las especies conocidas. En 2016, la nueva planta, una vid de la familia de la patata dulce, fue reconocida oficialmente por la publicación en la revista científica Kew Bulletin .
El descubrimiento fue posible gracias a la disponibilidad en línea de los datos de herbario Pantanal Embrapa en enero de 2013 por iniciativa del comisario Catia Urbanetz. Esto permitió a los investigadores de cualquier parte del mundo tenían acceso a su contenido. Consultas de la red Especies Enlace, a la que está conectado el herbario, el botánico Inglés que se encuentra en la colección de Brasil, las copias se dedicó a investigar. Madera visitó la Embrapa Pantanal en enero de 2014, que permitió a las actualizaciones y correcciones en las copias de los ID de la familia botánica de la que es experto (Convolvulaceae).

Madera examinó dos especímenes recogidos por Pott en la década de 1990, que fueron identificados como subrevoluta Ipomoea y emético Ipomoea . El científico británico encontró que la identificación de estos dos materiales es incorrecta y se encontró que era una especie nueva, porque los caracteres de flores de esas dos plantas eran diferentes de los caracteres de las especies que fueron catalogados inicialmente.

El nombre Ipomoea pantanalensis JRIWood y Urbanetz, dada la planta recién descubierto fue elegido porque es una especie endémica del Pantanal (que sólo se produce en esta región). “Las especies endémicas son muy raros en el Pantanal. Es diferente de una especie considerada típica de una cierta formación, cuando se produce en abundancia en ese lugar, sino que también se puede encontrar en otras áreas”, explica el botánico Catia Urbanetz, quien describió el pantanalensis Ipomoea en asociación con madera.
La nueva especie es típica de la formación caronal país, vegetal que se lleva a cabo en el Pantanal. Tradicionalmente, caronal se maneja con el fuego como la hierba que la formación sólo es consumida por el ganado en su fase inicial. Esta práctica hace que sea difícil encontrar nuevas especies en el campo. El descubrimiento, según el investigador, es otra razón importante para el caronal ser mantenida.

El muestreo se produjo en la granja Nhumirim, campo experimental de Embrapa Pantanal, situado en el Pantanal Nhecolândia en Mato Grosso do Sul, donde se desarrolló la investigación dirigida a la sostenibilidad del bioma.

la Ipomoea pantanalensis es un dulce especies de la familia de la patata. “Es un bejuco, bastante delicado y ornamentales, con flores lilas”, describe Catia. Cuando estaba en Brasil, Madera Catia invitado a describir el tipo con él. “Empecé a examinar las copias que tuvimos, hizo mediciones de partes de la planta y se describe su morfología. Hemos recibido un diseñador de Bolivia que examinó el material con lupa para producir botánico detalle la ilustración, que formaba parte del artículo publicado,” dice el investigador.

El reconocimiento de una nueva especie vegetal es objeto de una publicación en una revista indexada botánico, preferentemente en inglés. El documento debe contener la ilustración con la gama de material botánico, con partes de la flor de detalles, por, deja una descripción del hábitat en el que se produce y detalles morfológicos que lo diferencian de otras especies similares.

Para hacer esta descripción, Catia consultado tres materiales de herbario: Dos depositados por Arnildo Pott y muestra recogida por Marcia Gasparini, aprendiz Pott. El descubrimiento también apunta a la importancia de la informatización de los datos de colecciones botánicas, que permite la interacción entre los investigadores de todo el Brasil y otros países, contribuyendo al avance del conocimiento.